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La Cultura de la Felicidad

No siempre estoy feliz. Algunas veces me levanto agotado, taciturno y pesimista. Otras, cuando fracaso en algo, no lo veo como un “que bien, veré qué puedo aprender de esto”, sino que agacho la cabeza y maldigo. Me considero una persona optimista, proactiva y que se compró plenamente la pomada de “en las caí­das es cuando más crecemos”. Me tomó años de trabajo aprender a no deprimirme, no rendirme ni echarme a morir por los fracasos y desilusiones. Pero a veces caigo, me quejo, me arrepiento. También me bajoneo, siento que perdí­ las fuerzas, me digo que las cagué. Todos lo hacemos. Serí­a muy poco sano recibir el golpe sin fruncir siquiera el ceño. El proceso de sanación y de aprendizaje requiere un luto proporcional al charchazo recibido.

Pero nuestra cultura exitista nos transmite constantemente una imagen de éxito y felicidad absurdos. No es “bueno” deprimirse, sufrir o pasarla mal. Es como si la felicidad fuera una obligación y sólo los tontos o los fracasados no lo supieran. Los antidepresivos ya no son para casos puntuales (desbalances quí­micos o depresiones severas) y el Ravotril reemplazó al amigo que te consuela después de una ruptura de pareja. ¿Para qué vas a vivir la pena, si puedes esquivarla?.
Es como si la tristeza fuese una emoción “mala”, que hay que erradicar, que nos debe dar vergí¼enza expresar. Y no estoy hablando de cuando el dolor se transforma en el problema y pasa a ser crónico, sino de lo que todo ser humano sano siente, cuando las cosas no salen como lo deseaba.

Exijo, ya, mi derecho a pasarla mal. A llorar cuando se muere alguien que quiero, a enojarme cuando me engañan, a pasarme un dí­a con cara de poto cuando el proyecto al que le tení­a fe se cae. No le creo el cuento de “siempre feliz”, ni al más cool de los millonarios del show business, ni al más elevado de los gurús hindúes.

Y aunque me cargan las citas bajadas de Internet:
El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espí­ritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor.
Fiodor Dostoievski.

6 comentarios para “La Cultura de la Felicidad”

  1. yo Dice:
    20-12-2007 a las 16:26

    No me gustó mucho esta columna Uri , porque después de tirarte flores arriba te sigues tirando más flores aún(cosa muy rara en tí­, claro) y realmente como bien dices tú, no eres ni al más cool de los millonarios del show business, ni al más elevado de los gurús hindúes. Así­ que vuelve a la realidad y deja de fumar cosas que alteran el sentido de la realidad.(sabes que soy bien sincero, y sé que tu puedes escribir una mejor).

  2. Uri Dice:
    20-12-2007 a las 19:18

    Chica: mejore la comprensión de lectura, relájese y lea de nuevo. No entendió nada de lo que quise decir.

  3. arana defensora Dice:
    20-12-2007 a las 21:55

    hola chico!! estas cuidando a mi hijo putativo?

    no hagas caso a los tontos q no entienden ni la cuarta parte de lo que leen, tu posteo es una gota de genialidad con ese humor que tienes y que me encanta.

    y como dicen arriba sobre fumar cosa q alteren el sentido de la realidad… aun estoy esperando la llamada jejejejejjjj

  4. irene Dice:
    19-2-2008 a las 14:26

    lamento informarte que he pasado por los peores estados de ánimo,probado todas y cada una de las maneras de sanación y coincido en la necesidad del luto proporcional, pero como tu dices, en esta sociedad exitista, ser persona está prohibido, en esta sociedad en la que polí­ticos y empresarios tienen convencido a un paí­s entero de que hicieron su fortuna a partir de unos pollitos….. no me las pinten ni me las rompan…

    es necesario que volvamos a ser personas, pero para sobrevivir en este hormiguero, mejor se persona de la puerta de tu casa para dentro (al menos así­ me resulta a mí­) y te evitas las preguntas insistentes y ese afán insano por subirte el ánimo de cualquiera q se te pasa por delante, que no!!!! no quiero que me suban el ánimo, sólo no me respiren en la cara, pero eso es difí­cil de encontrar, por eso prefiero a mi perro, sólo se sienta a mi lado, sólo está ahí­….

    y por último, fúmate todo aquello que permita alterar el sentido de esta realidad inventada, que como dijo Sabina…. “pero si es una hierbita de Dios”….

  5. Paloma Dice:
    14-3-2008 a las 18:23

    Quiero que esto se entienda en su justa medida. La gran cita de Fiodor Dostoievski (F.D.), en donde habla del dolor profundo, y la capacidad del ser humano de ser resilente, se complementa con otra frace del mismo en donde dice que “El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz. ¡Eso es todo! Si cualquiera llega a descubrirlo, será feliz de inmediato, en ese mismo minuto. Todo es bueno”. Y fijate que no se contrapone con lo que tu mencionas… es super sutil el análisis.
    Bueno, no quiero extenderme en el análisis para que todos se queden dormidos leyendo eso… solo decir que la felicidad no es un estado permanente, sino esas pequeñas chispas que le dan sentido a nuestra existencia.

  6. Bella sin Alma Dice:
    15-11-2011 a las 3:48

    Sigue escribiendo! No te detengas por el candil de las luces de la fama… eres bueno en esto! quiero más pero del año! en pedir no hay engaño dicen por ahy!

Comentarios

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